Opositores liberados ofrecen en Nicaragua artesanías alusivas a las protestas

Opositores liberados ofrecen en Nicaragua artesanías alusivas a las protestas. EFE

Masaya (Nicaragua), EFE.-

Un grupo de manifestantes opositores que guardaron prisión en el marco de las protestas contra el Gobierno de Nicaragua realizó este domingo una feria de artesanías con el fin de conseguir ingresos ante la crítica situación económica en la que se encuentran.

Los denominados “presos políticos”, la mayoría de ellos liberados bajo una polémica Ley de Amnistía, ofrecieron en el atrio de una iglesia Católica de Masaya, 28 kilómetros al sureste de Managua, artesanías alusivas a las protestas contra el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega.

La feria de artesanía con temática azul y blanco, los colores de la bandera de Nicaragua y símbolos de las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, fueron expuestos al aire libre en el atrio de la parroquia “San Miguel”, que estuvo bajo vigilancia policial, según constató Efe.

Entre otros, los “presos políticos” liberados ofrecieron pulseras, llaveros, aretes, bolsos, calzado, siempre con temática de protesta, y que algunos de los manifestantes aprendieron a elaborar mientras guardaron prisión.

La feria de artesanías “básicamente es una medida económica por la situación del desempleo y la falta de oportunidades que tenemos nosotros” los opositores, explicó a Efe Ana Cecilia Hooker, excarcelada política.

Un grupo de 14 “exreos políticos” fueron los protagonistas de la denominada “Feria de Artesanías Azul y Blanco”, que también cuenta con el apoyo de la Unión de Presos Políticos de Nicaragua (UPPN).

Las pulseras tejidas en hilo y otros materiales fueron los productos más predominantes de la feria, sin embargo también se ofrecieron llaveros en forma de lanza morteros, un arma de fabricación casera que utilizaron los manifestantes para disparar bombas artesanales a agentes antidisturbios en el marco de las protestas.

Asimismo se ofrecía un figura hecha en papel foamy del adolescente Álvaro Conrado, asesinado de un tiro en el cuello en una universidad de Managua, que se convirtió en una de las muertes más significativas de las protestas.

La feria, al aire libre y acompañada con música tradicional, estuvo vigilada por al menos 20 agentes antidisturbios que se mantenían a distancia prudente de los excarcelados y visitantes.

Esta es la segunda edición de esa feria. La primera se realizó el domingo pasado en la Catedral Metropolitana de Managua.

Desde abril de 2018 Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200.