Miles de personas claman en Barcelona contra la independencia de Cataluña

Por Sam Edwards / Reuters.-

Cientos de miles de personas se manifestaron el domingo en las calles de Barcelona, la capital de Cataluña, en contra de una posible declaración unilateral de la independencia catalana de España.

Una multitud estimada por la policía local en alrededor de 350.000 personas ondeó banderas españolas y catalanas, mientras llevaban carteles que decían “Cataluña es España” y “Juntos somos más fuertes”.

Los participantes se volcaron al centro de la ciudad después de que los políticos de ambos bandos endurecieron sus posiciones en la peor crisis política del país en décadas.

Otras dos empresas con sede en Cataluña fijaron reuniones de directiva para el lunes a fin de decidir si mudan sus oficinas centrales de la región, aumentando la intensa presión sobre el líder catalán Carles Puigdemont para que dé marcha atrás en su plan de declarar la independencia cuando se presente ante el parlamento regional el martes.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, dijo el sábado que no descartaría remover al gobierno catalán y llamar a nuevas elecciones locales si las autoridades declaraban la independencia, además de suspender la condición autónoma de la rica región.

Cataluña, que tiene su propio idioma y su propia cultura y está dirigida por un gobierno regional en favor de la independencia, sostuvo un referendo el 1 de octubre por la secesión, en desafío de la corte constitucional española, que había declarado la ilegalidad de la votación.

Las autoridades catalanas dicen que el referendo mostró que los votantes respaldan abrumadoramente la independencia.

Más del 90 por ciento de los que votaron apoyaron la secesión pero los sondeos de opinión sobre el tema sugieren que la región está más dividida. La participación en el referendo fue de 43 por ciento, ya que la mayoría de los residentes que quieren seguir dentro de España no acudieron a las urnas.

La manifestación contra la independencia, que incluyó a catalanes y personas de otras partes de España, subrayó el grado en el que la disputa ha dividido a la región. Hace un mes, un millón de personas salieron a las calles de la ciudad en apoyo de la independencia.

Araceli Ponce, una jubilada de 72 años presente en la manifestación, dijo a Reuters: “Nos sentimos catalanes y españoles. Nos encontramos frente a una incógnita tremenda. Vamos a ver lo que pasa esta semana que viene, pero había que decirlo bien alto para que sepan qué queremos”.

En la cabecera de la manifestación, el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa se sumó a políticos como el expresidente socialista del Parlamento Europeo Josep Borrell, el presidente del Partido Popular en Cataluña, Xavier García Albiol, o el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Puigdemont, presidente de la Generalitat (gobierno regional) de Cataluña, tiene previsto comparecer el martes a las 6 p.m. (1600 GMT) en el Parlamento regional para abordar “la situación política catalana”, entre especulaciones de que podría pedir a la asamblea que declare la independencia.

El líder catalán dijo en una entrevista emitida el domingo en la televisión de Cataluña que una ley aprobada por el parlamento regional en preparación del camino para el referendo preveía una declaración de la independencia en caso de una votación por el “sí”.

“Aplicaremos lo que dice la ley”, dijo, de acuerdo con extractos de la entrevista dados a conocer por la emisora TV3.

Puigdemont dijo que no había estado en contacto con el gobierno en Madrid por algún tiempo porque España se rehusaba a discutir la independencia.

Rajoy ha dicho en reiteradas ocasiones que no hablará con los líderes catalanes a menos que abandonen sus planes de declarar la independencia. El gobierno español envió miles de policías nacionales a la región para impedir la votación. Unas 900 personas fueron lesionadas cuando los oficiales dispararon balas de goma y cargaron contra multitudes con bastones, escalando la disputa.

Perder Cataluña es impensable para el gobierno español. España quedaría sin un 16 por ciento de su población, un quinto de su producción económica y más de un cuarto de sus exportaciones. En el resto del país hay una amplia oposición a una ruptura catalana.

El enfrentamiento político ha llevado a bancos y empresas a mudar sus oficinas centrales fuera de la región. La directiva de la firma de infraestructura con sede en Cataluña Abertis se reunirá el lunes para discutir una mudanza a otra parte de España, dijo una fuente familiarizada con el tema.

La firma de bienes raíces Inmobiliaria Colonial también llamó a un encuentro de su junta el lunes por una posible mudanza fuera de Cataluña, dijo una fuente cercana a la empresa.

(reporte adicional de Raquel Castillo y Robert Hetz en Madrid, editado por Gabriel Burin)

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