Más de 350,000 personas que gozan del TPS, en peligro de perderlo y ser deportados

Por Edgard Macías Gómez, Presidente de INCUNA-PAC, Instituto Cultural Nicaragüense Americano “Pablo Antonio Cuadra”
  • Haitianos y centroamericanos de Honduras, El Salvador y Nicaragua, están en peligro de que no se renueve su TPS y puedan ser deportados

Más de 350,000 personas pertenecientes a diez países o nacionalidades, está en peligro de ser deportados si la administración Trump decide cancelar las órdenes ejecutivas que crearon esa protección. Solo los Nacionales de El Salvador(200,000); Honduras (86,000); Nicaragua (5000); Sudan (1,039); Sudan del Sur (49); Haití, 58,000, suman 350,000; a los que habrían de agregar los de Siria (violencia); Yemen (violencia); Somalia,(violencia) y Nepal,(terrible terremoto), correrían el peligro de ser fácilmente detenidos por el Departamento de Seguridad Interna, DHS, organismo que tiene todos sus datos y direcciones, y a continuación ser deportados, a pesar de que en general, en todos esos países, las condiciones en las que se sustentó la orden ejecutiva que los creó, siguen existiendo y en algunos países han empeorado.

El Estado de Protección Temporal (TPS) es una solución temporal, creado por órdenes ejecutivas del presidente de turno, que no conduce ni a la residencia permanente ni a la ciudadanía, pero que permite a los nacionales de los países mencionados a vivir y trabajar en los Estados  Unidos por el tiempo en que  el DHS considere que sus países de origen son  aún inseguros para retornar a vivir en él. Haití es uno de esos diez países que el DHS ha designado proteger con  TPS basado en condiciones de prevenir temporariamente el retorno de los haitianos de retornar con seguridad, o en circunstancias que consideran que las autoridades de su país de origen aún son incapaces de manejar con éxito el retorno de sus nacionales. El Salvador, Honduras, Nicaragua, Nepal, Somalia, Sudan, Sudan, Sudan del Sur y Yemen, son países azotados por violencia  o destrozados por desastres naturales como terremotos, huracanes, inundaciones, etc

El TPS puede ser dado por periodos de entre seis a 18 meses y se aplica a inmigrantes que no reúnen todas las condiciones de la definición legal de refugiados pero que de todas maneras están huyendo o temen regresar por potenciales situaciones de peligro. Además de los Haitianos, centroamericanos de Honduras, El Salvador y Nicaragua, están en peligro de que no se renueve su TPS y puedan ser deportados.

Los Haitianos todavía no se recuperan del terrible y desastroso terremoto, aumentado por la secuelas de los recientes huracanes que pasaron sobre Haití, la Republica Dominicana y Puerto  Rico; El Salvador y Honduras, sufren de una violencia extraordinaria y forman con Guatemala el llamado Triángulo del Norte, que el Departamento de Estado ha declarado de especial atención; Honduras además, acaba de sufrir el azote de la tormenta tropical Nate, que provocó inundaciones y hasta muertos, al igual que en Costa Rica y Nicaragua.

Nicaragua debe su TPS, a las consecuencias del huracán Mitch, que en octubre de 1998 provocó desastres en todo el país; y que desde 1999 se ha venido extendiendo 13 veces cubriendo a unos 5000 nicaragüenses, que ha bajado a 2,550, porque algunos buscaron como resolver permanentemente su status  o regresaron bajo su propio riesgo a Nicaragua. Pero la situación no ha cambiado porque apenas el 5 de octubre de este año 2017, la tormenta tropical Nate, pasó arrasando el país provocando  inundaciones, deslaves y muertos, en un país considerado aún el más pobre de América Latina y que se debate en una crisis de gobernabilidad muy profunda, con un régimen que ha abandonado el sistema democrático, convirtiéndose en una dictadura sandinista dinástica y con una represión escondida bajo falsas libertades encubiertas por un sui generis control de los medios de comunicación.

Este noviembre, la administración Trump, que ha mostrado un odio visceral hacia el inmigrante, deberá tomar una decisión preanunciada en la posible cancelación de todas las órdenes ejecutivas que crearon los actuales TPS. El de los hondureños y nicaragüenses caduca tan pronto como el 5 de Enero del 2018. DE esta manera, los más de 350,000 personas que tienen TPS están  corriendo la misma suerte que los 800,000 jóvenes cubiertos por el llamado Deferred Action for Chilhood Arrivals Program, otra orden ejecutiva, mejor conocido como los soñadores.

Aunque los nicaragüenses tenemos una de las menores cantidades de personas cubiertas por TPS- otros países tienen menos- no por eso debemos dejar de pasar la oportunidad de contribuir para que la administración Trump no cancele los TPS. Es nuestro  derecho y obligación de tomar conciencia de esta situación y poner nuestro granito de arena en la lucha por conservar el TPS para los paisanos que aun dependen de el, para que no pasen a engrosar a la cantidad de indocumentados nicas que  tenemos. Y los mismos afectados deben preocuparse de evitar tal tragedia.

PEDIMOS LA EXTENSION DEL TPS PARA TODOS.

LUCHEMOS PARA QUE LA ADMINISTRACION TRUMP NO CANCELE LOS  TPS!

FIN A LA POLÍTICA VISCERAL ANTI-INMIGRATORIA.!

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