La Procuradora de DDHH salvadoreña condena la violación y los homicidios de mujeres

La procuradora de Derechos Humanos de El Salvador, Raquel Caballero, condenó este sábado los casos de violación sexual y feminicidios registrados en las últimas horas en el país centroamericano. EFE

San Salvador | EFE.-

La procuradora de Derechos Humanos de El Salvador, Raquel Caballero, condenó este sábado los casos de violación sexual y feminicidios registrados en las últimas horas en el país centroamericano.

Un grupo de supuestos pandilleros armados retuvo la noche del viernes un autobús con 40 personas, lo desvió de su ruta hacia una zona despoblada para asaltar a los usuarios y violar a dos mujeres en el departamento de Santa Ana (noroeste).

Por otra parte, la prensa local reportó la localización de los cadáveres de dos mujeres en la localidad de Nejapa (centro) con señales de estrangulamiento y las manos atadas.

“Condeno la violencia sexual sufrida por dos mujeres en este atraco y el doble feminicidio”, señaló Caballero en sus redes sociales.

La defensora aseguró que “es impostergable la necesidad de construir una política criminal integral que dé respuesta a la situación de violencia” que vive el país.

Añadió que la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) se encuentra verificando la “actuación y respuesta estatal” para atender a las víctimas de la violación.

El presidente del país, Nayib Bukele, ordenó la noche del viernes reforzar “indefinidamente” las medidas de seguridad en las prisiones.

El mandatario, que asumió el Ejecutivo el pasado 1 de junio, también mandó a los responsables de la Policía y Ejército desplegar agentes élite y helicópteros en la zona donde se dio la privación de libertad para detener a los involucrados.

Bukele, que no ha confirmado el número de personas detenidas por el ataque al autobús, ordenó que sean recluidos en una cárcel de máxima seguridad “en aislamiento total, hasta que sean llevados a juicio”.

Por otra parte, el director de Centros Penales, Osiris Luna, aseguró que puso fin a una política de separación de los miembros de las pandillas Mara Salvatrucha (MS13) y de las facciones Revolucionarios y Sureños del Barrio 18 al interior de las cárceles.

Estos hechos se dan cuando el Ejecutivo de Bukele implementa la primera etapa de un plan de recuperación de territorios controlados por las pandillas en 16 municipios, incluida la capital.

Diversos sectores han criticado estás medidas de seguridad, dado que no representan un cambio radical respecto a la política contra las pandillas implementada durante el Gobierno anterior.

El Salvador es considerado uno de los países más violentos del mundo por las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes de entre 103 y 50,3 registradas entre 2015 y 2018, índices atribuidos principalmente a las pandillas.