‘La forma de agua”: pelicula sobre aliens e inmigrantes

Por Edgard Macías Gómez

Fue mi yerno Daniel, casado con mi hija Alana Libertad, quien me llevó a ver esta película de Guillermo del Toro, mientras estuve de visita en Austin, Texas. Previamente había visto una entrevista que le hicieron a Del Toro preguntándole sobre su inclinación a realizar películas de monstruos, sobre los cuales tiene una visión especial y no quiso soltar prenda cuando le preguntaron si “La Forma de Agua”, era una película sobre inmigración.

El término “alien” en  inglés  tiene varios significados: ajeno, extraño, forastero, extranjero, contrario, discorde, e incluso, extraterrestre. En español es la base para el término que indica la persona que no piensa por si misma sino con las ideas de otros: alienado, loco, (asilo de alienados, de dementes). En la película, Del Toro juega implícitamente con ambos significados: extraterrestre e inmigrante.

Una empleada del servicio de limpieza de un centro de investigación militar, muda de nacimiento, es llamada a encargarse del mantenimiento del local en donde se mantiene recluido a un alien, un extraterrestre, capturado por el gobierno, que en función de investigarlo es maltratado y hasta torturado cruelmente por los encargados. En la trama se da también una conspiración rusa para obtener los datos de la investigación en la cual está involucrado el científico a cargo del estudio del alien, quien dicho sea de paso, es un ser anfibio, aunque de apariencia varonil.

La empleada muda es asignada a atender al alien despertándose su curiosidad femenina innata y descubriendo que el alien piensa y habla en su propio idioma, que los humanos “normales” no captan, pero ella, acostumbrada a expresarse por señas y a prestar más atención a lo que los demás tratan de decirle, descubre la forma de comunicarse con él, averigua que al alien le gusta comer huevos y desde ese entonces se encarga de alimentarlo, haciéndose amigos y posteriormente da el paso de hacerse amantes. La única que sabe esta relaciones en su compañera de labores, una afroamericana simpática, que comprende la acción de la compañera relegada a una vida solitaria debido a su mudez y que vive arrimada al apartamento de un viejo homosexual que la ayuda y protege. Tres, representantes de minorías que se auxilian para salir adelante.

En la película se contraponen los dos aspectos de actualidad de nuestro tiempo: la deshumanización de la sociedad, que se ve retratada en la violencia institucionalizada en un sistema materialista. Se muestra en sus relaciones humanas, en sus relaciones diz que amorosas de pareja que han perdido todo amor y convertido su vida en solo posesión, en sexo violento, en ignorancia de los hijos, en el maltrato a quienes son diferente a la raza blanca, es decir, una nueva forma de expresión de dominio, de esclavitud. Seres que ven en los seres diferentes a ellos, seres extraños, ajenos, y los rechazan o los usan violentamente.

Por el contrario, los diferentes, la mujer blanca pero diferente, muda, la mujer afro-americana, el mismo monstruo,  muestran más humanidad que quienes dirigen la sociedad, incluso aparece un monstruo, cuya apariencia masculina, aunque se ve que es anfibio, luce galán y más sensible que los supuestos humanos.

La  película termina cuando la inhumana autoridad deciden matar al alien y los tres terrícolas de minoría, se unen para salvarlo, y en la huida, la mujer muda, que ha establecido una relación de amor con el alien, es muerta de un disparo al igual que el alien, que antes de morir, mata a su cruel guardián captor y lleva consigo al mar a su protectora muerta. Sin embargo, el alien tiene la capacidad de recobrar vida, de resucitar, y así lo hace, aplicando su facultad para trasmitirla a su compañera, que revive y se van juntos.

Esta película es una parábola que muestra que por muchas medidas anti alienígenas que se tomen, medidas anti-inmigratorias, no se terminará con ella y revivirá continuamente. Aunque se construyan muros, se deporten miles y millones, se amenace a sus jóvenes, se aprueben leyes draconianas, se olvide que todos somos inmigrantes en esta tierra, este fenómeno de los aliens, los extranjeros, será permanente y parte de nuestras vidas.

En si la película es una epifanía sobre las relaciones humanas, un llamado a recobrar la humanización de nuestras sociedades, a pasar de ser sociedades necrófilas a sociedades biófilas. Una crítica a la realidad discriminante que nos domina y nos hace volvernos monstruos a nosotros mismos. Los aliens, los raros, son quienes se creen dueños de los demás, y no los otros. Es un llamado a recobrar la visión de que la diferencia no nos hace enemigos sino que nos enriquece. Y que la unidad en la diversidad es la que hace fuerte a una nación. E Pluribus Unum.

The Shape of water, La Sombra de Agua, una película sub-realista. Guillermo del Toro, un gran productor y director. Una parábola de la vida  universal que nos dice que en el reino de la naturaleza, todos somos nativos, nadie es extranjero, nadie es un alien.

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