La economía iraní muestra signos de esperanza pese a Trump

Por Eric RANDOLPH / AFP.-

Aunque el presidente Donald Trump no ha confirmado todavía nuevas sanciones, la economía de Irán ya está sufriendo las restricciones impuestas por Estados Unidos, pero los diplomáticos europeos mantienen la esperanza.

El viernes, el presidente estadounidense anunció la suspensión temporal de las sanciones económicas a Irán, levantadas en el marco del acuerdo entre la República Islámica y los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Rusia, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos), además de Alemania.

Pero la Casa Blanca dijo que era “la última suspensión” y exigió un entendimiento con los países europeos para solventar lo que calificó como “fallas desastrosas” del acuerdo firmado con Teherán, sin el que Estados Unidos se retirara del compromiso logrado en 2015 al cabo de largas y complejas negociaciones.

El acuerdo alcanzado en 2015 durante la presidencia de Barack Obama prevé dejar sin efecto progresivamente las sanciones impuestas a Irán a cambio de garantías de que Teherán no se dotará del arma atómica.

Trump mantuvo la suspensión de las sanciones económicas vinculadas al acuerdo nuclear. Estados Unidos tiene además sanciones contra Irán vinculadas a la situación de los derechos humanos y a su programa misilístico.

“Nadie sabe claramente lo que sucede. Trump introdujo tanta incertidumbre”, declaró a la AFP un diplomático europeo en Teherán a cargo de los asuntos comerciales.

“No es obligatoriamente negativo. Las cosas podrían mejorar si Trump se retira del acuerdo. Los europeos podrían entonces permanecer en el acuerdo y aportar las protecciones necesarias a los industriales contra las sanciones estadounidenses”, afirmó pidiendo no ser identificado.

“O al contrario, las cosas podrían empeorar. No sabemos nada”, agregó.

La Unión Europea, que supervisa el cumplimiento de lo pactado, dijo que sostendrá consultas internas y que estaba “comprometida a continuar con la completa y efectiva implementación” del acuerdo.

– Acuerdos sin publicidad –

A primera vista la posición de Trump parece desastrosa para el acuerdo nuclear, y las sanciones estadounidenses desalientan a varias empresas occidentales a lanzar operaciones en Irán.

Los principales bancos internacionales son prudentes. Temen ser multados por Estados Unidos. El banco francés BNP Paribas tuvo que pagar 8.900 millones de dólares por sus operaciones en Irán, Cuba y Sudán a pesar de las sanciones de Estados Unidos.

En estas condiciones hay pocas esperanzas de que el presidente iraní, Hasan Rohani, alcance su objetivo de atraer 50.000 millones de dólares en inversiones extranjeras para relanzar la economía.

Según las últimas cifras publicadas por la prensa, Irán recibió en 2016 unos 3.400 millones de dólares en inversiones.

Pero a pesar de la incertidumbre, los diplomáticos y observadores se muestran optimistas.

Los últimos dos años se lograron acuerdos para algunas industrias de bienes de capital, parques solares, o para producción de leche.

“Soy prudentemente optimista”, afirmó otro diplomático europeo. “Muchas empresas se comprometieron tanto que ya no pueden dar marcha atrás. Encontrarán la forma de seguir trabajando en Irán haga lo que haga Trump”, indicó.

El secreto es la regla. “Los acuerdos no se anuncian. Muchos tienen intereses en Estados Unidos y no quieren estar en el mira”, agregó el responsable a cargo de los temas comerciales.

Dos importantes empresas, francesas, prefieren no esconder nada.

El grupo francés Total, al frente de un consorcio junto al chino CNPC, firmó un acuerdo de 5.000 millones de dólares para el desarrollo de un yacimiento de gas en Irán.

Los constructores de automóviles francés Peugeot y Renault alcanzaron acuerdos para relanzar su producción en Irán.

Italia anunció un acuerdo con bancos iraníes para una línea de crédito de unos 6.000 millones de dólares para proyectos de desarrollo justo antes del anuncio de Trump.

– El entusiasmo se evaporó –

“Las diferencias entre Europa y Estados Unidos no dejan de ser cada vez mayores. Ya desde hace un año que Trump intenta hundir el acuerdo nuclear pero no lo logró”, dijo Farid Dehdilani, consejero para asuntos internacionales de la Organización Iraní para las Privatizaciones.

El entusiasmo inicial creado por el acuerdo nuclear se evaporó.

“Trabajaba en la Bolsa de Teherán cuando se alcanzó el acuerdo. Estábamos muy excitados, pero cuando hablo con mis amigos que siguen trabajando allí no pasa nada”, afirmó Navid Kalhor, analista económico establecido en Teherán.

“Los únicos sectores que despiertan interés entre los extranjeros son el del petróleo, la petroquímica y las minas. Pero los petrodólares no pueden resolver todos los problemas”, en particular el del desempleo que alcanza el 12%, estima.

El regreso de Irán al mercado del crudo, duplicando sus exportaciones, permitió alcanzar un crecimiento de 12% en 2017.

Pero los iraníes no son optimistas, a juzgar por las recientes protestas de diciembre, señaló Kalhor.

Para muchos iraníes el problema no es sólo Trump, sino también la mala gestión y la corrupción.

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