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Cardenal nicaragüense lamenta muerte de Obando, un hombre de Dios y servicial

Managua | EFE.-

El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, el cardenal Leopoldo Brenes, lamentó hoy el deceso del cardenal emérito Miguel Obando y Bravo, a quien calificó como un hombre de Dios siempre dedicado al servicio.

“Fue un hombre abnegado al servicio de este pueblo santo desde el mismo momento en que fue nombrado obispo auxiliar para Matagalpa”, declaró Brenes a los medios después de oficiar una misa por el alma del religioso, fallecido este domingo a los 92 años, en la parroquia Jesús Sacramentado.

Brenes, nacido en la ciudad de Ticuantepe el 7 de marzo de 1949, destacó la acción misionera de Obando y Bravo, y dijo que visitó todas las comunidades, aún las más profundas y las más alejadas, donde incluso no llegaban los automóviles.

De hecho, se encontraba en la profundidad de las montañas de Matagalpa, en el norte del país, recorriendo parroquias rurales a lomo de mula cuando recibió la información de su nombramiento de obispo auxiliar de la Diócesis de Matagalpa el 31 de marzo de 1968.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Baez, también expresó en sus redes sociales su pesar tras conocer que el señor lo llamó “a su presencia”.

“Descanse en paz. Dios le conceda la vida eterna en Cristo”, agregó.

Obando y Bravo, quien fue declarado “Prócer de la Paz y la Reconciliación” de Nicaragua por la Asamblea Nacional en 2016, falleció a las 03.48 hora local de este domingo (09.48 GMT), según informaron medios del Gobierno.

El cardenal nicaragüense, un polémico líder de la Iglesia católica, presidía la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia del Gobierno sandinista y fue condecorado hace seis años por el presidente Daniel Ortega con la orden de la independencia cultural Rubén Darío.

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