Al menos dos muertos en un motín en una cárcel de alta seguridad de Honduras

Al menos dos presos muertos es el saldo de un amotinamiento protagonizado este domingo por pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13) en una cárcel de máxima seguridad en el occidente de Honduras, informó una fuente oficial. EFE

Tegucigalpa | EFE.-

Al menos dos presos muertos es el saldo de un amotinamiento protagonizado este domingo por pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13) en una cárcel de máxima seguridad en el occidente de Honduras, informó una fuente oficial.

El suceso tuvo lugar en una cárcel construida en Ilama, departamento occidental de Santa Bárbara, conocida como El Pozo, según un comunicado del Instituto Nacional Penitenciario (INP).

El enfrentamiento, según el INP, ocurrió entre pandilleros de la Mara Salvatrucha, por causas aún no esclarecidas, añadió.

Los fallecidos “no presentan heridas de arma de fuego, ni arma blanca en sus cuerpos, por lo que se espera que el dictamen de autopsia de Medicina Forense esclarezca la causa de la muerte”, señaló el Instituto Penitenciario.

Agentes penitenciarios y de la Fuerza Nacional de Control de Centros Penitenciarios evacuaron a los familiares que estaban de visita en la cárcel para “proteger su integridad física”.

En la cárcel de Ilama, los reos están aislados y no se les permite ningún tipo de visitas, excepto de sus defensas cuando el caso lo amerite, según las autoridades hondureñas.

En esa cárcel están recluidos más de mil reos, en su mayoría de alta peligrosidad, por orden del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, como parte de las medidas con las que su gobierno pretende frenar la violencia y la extorsión en el país.

Según la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (FUSINA), el 80 por ciento de los ataques y masacres perpetradas en el país centroamericano son ordenadas por pandilleros que operan desde las cárceles.

El sistema penitenciario de Honduras, compuesto por una treintena de cárceles, alberga a 17.712 presos, cuando su capacidad máxima es de 8.000, y menos de la mitad de los reclusos han sido sentenciados, según cifras oficiales.

En la mayoría de las cárceles de Honduras impera la sobrepoblación y el hacinamiento, la falta de instalaciones físicas adecuadas, de condiciones de higiene y salubridad, lo que reconocen las autoridades del país.